Japón ha desarrollado un revolucionario sistema de demolición de rascacielos que destaca por su sostenibilidad y eficiencia. Llamado TECOREP (Taisei Ecological Reproduction System), este proceso desmonta los edificios de alta altura planta por planta de manera cuidadosa y controlada, reduciendo en hasta un 90% la cantidad de polvo y escombros generados.
A diferencia de los tradicionales métodos de demolición por explosión o piqueta, este sistema ecológico limita significativamente la contaminación acústica y ambiental.
Si bien es ligeramente más lento y costoso, ofrece una alternativa mucho más segura, sobre todo en zonas densamente pobladas donde otros procedimientos podrían provocar daños colaterales.
El proceso consiste en crear un túnel vertical en el centro del edificio por el que suben las excavadoras y bajan los escombros de manera ordenada.
Un equipo de operarios va desmontando las plantas superiores sin debilitar la estructura principal, apuntalándola en todo momento.
Una solución ingeniosa que permite «devorar» rascacielos de forma eficiente y respetuosa con el medio ambiente.







