Un fenómeno meteorológico extremadamente poco común para la comuna, un tornado preliminarmente clasificado como EF-1, impactó el centro de Puerto Varas la tarde del domingo 25 de mayo de 2025.
El evento se desarrolló alrededor de las 15:30 horas en medio de un fuerte sistema frontal que afecta al sur del país, causando estragos significativos en viviendas e infraestructura.
Según la Dirección Meteorológica de Chile (DMC) y otros reportes, el tornado EF-1 implica ráfagas de viento que oscilan entre los 138 y los 178 km/h.
Es considerado un tornado moderado en la Escala Fujita Mejorada, y de rango moderado con vientos de hasta 178 km/h.
Los tornados EF-1 son el segundo tipo de tornados que se producen con mayor frecuencia relativa (31,6%), y su nivel de daños es superior al de un EF0.
La fuerza del viento fue visible en registros de redes sociales. El tornado afectó principalmente la zona céntrica de la ciudad.
Los impactos han sido considerables: Viviendas Afectadas: Las cifras varían en los reportes iniciales. Un titular menciona «al menos 30 viviendas afectadas».
El reporte de Senapred de las 20:00 horas del domingo indicó 109 viviendas «con daños en evaluación».
Sin embargo, el alcalde Tomás Gárate confirmó una cifra mayor tras un catastro, reportando 250 viviendas afectadas, con destrucción parcial o total.
Damnificados y Albergados: Se reportan más de 300 damnificados. Dos familias debieron ser trasladadas a albergues debido a la afectación de sus casas.
Se ha habilitado un albergue en el Gimnasio Municipal de Puerto Varas para resguardar a las familias damnificadas o a quienes no puedan pasar la noche en sus hogares.
Personas Lesionadas: Afortunadamente, no se reportaron personas fallecidas. Senapred reportó ocho personas heridas, entre ellas un menor de edad.
El alcalde mencionó al menos cinco personas con lesiones leves o descompensaciones.
Los heridos fueron trasladados a centros asistenciales, y se indicó que no había heridos de gravedad.
No se reportaron ciudadanos peruanos (que constituyen una comunidad residente) entre los heridos graves.
Daños Materiales Extensos: El tornado causó la caída de árboles, voladuras de techumbres y cortes de luz.
Generó daños en un supermercado. Los daños en viviendas incluyeron techos seriamente destrozados, serios daños en tejados, pérdida de puertas exteriores y ventanas, y cristales rotos.
Vehículos y casetas resultaron volcados o seriamente dañados. La fuerza del viento dejó escombros esparcidos en calles y viviendas.
Interrupción de Suministros: Inicialmente, más de 10 mil clientes en la comuna quedaron sin suministro eléctrico. Para las 21:00 horas del domingo, casi 15 mil hogares en Puerto Varas y 5.700 en Llanquihue se encontraban sin suministro, sumando más de 20 mil clientes afectados en ambas comunas.
La Superintendencia de Electricidad y Combustibles informó que 15.888 clientes permanecían sin energía en la región de Los Lagos, 10.292 de ellos solo en Puerto Varas.
La reposición del servicio no se estima rápida debido a daños severos en postes. Sobre el agua potable, una fuente indicó que no se vio afectada, mientras que otra señaló que sí resultó interrumpido en sectores específicos (Congreso Nacional, Alta Esperanza, calle Manzano) debido a daños en la infraestructura sanitaria.
La ciudad quedó sin electricidad y con semáforos cortados.La respuesta inicial de las autoridades y equipos de emergencia ha sido rápida: Declaración de Alerta: Se declaró Alerta Roja para la comuna de Puerto Varas, la cual se mantendrá «hasta que las condiciones así lo ameriten».
A nivel regional, se mantiene una Alerta Amarilla por el mismo evento meteorológico.
Coordinación de Emergencia: Se realizaron dos Comité de Gestión del Riesgo de Desastres (Cogrid) durante el domingo, uno regional y otro comunal, para evaluar la afectación y coordinar las acciones.
Despliegue de Equipos: Autoridades regionales se encuentran desplegadas. Equipos de emergencia y autoridades están en terreno coordinando la respuesta.
Se encuentran operando 100 efectivos de Carabineros y 10 funcionarios de la PDI con dos unidades móviles.
Se ha solicitado formalmente la colaboración del Ejército de Chile con apoyo humanitario para remoción de escombros y otras tareas.
Catastro y Ayuda: A partir del lunes 26 de mayo, se iniciará la aplicación de la Ficha Básica de Emergencia (FIBE) en las viviendas afectadas para cuantificar los daños y canalizar la ayuda estatal.
Comunicación y Seguridad: Se solicitó la activación del roaming de emergencia para mantener las comunicaciones en la comuna. Se pidió a la población evitar transitar por las zonas afectadas. Carabineros está colaborando en puntos álgidos para evitar accidentes debido a semáforos inactivos.
Suspensión de Clases: Como medida de seguridad, se determinó la suspensión total de clases para el lunes 26 de mayo en todos los establecimientos educacionales de la comuna, tanto públicos como privados.
Transporte: El servicio ferroviario entre Llanquihue y La Paloma operará parcialmente el lunes.
Expertos como el meteorólogo Gianfranco Marcone señalaron que el evento se enmarca en una zona de fuerte inestabilidad atmosférica. Destacó que Chile no es un país catalogado de tornados, pero pueden ocurrir con las condiciones adecuadas.
Marcone lamentó la falta de un radar Doppler en Chile, una herramienta esencial para detectar tornados con 15 a 20 minutos de antelación, prometida desde 2019 pero no implementada.
Advirtió que fenómenos como este «podría volverse más frecuente debido al cambio climático» ya que el calentamiento global intensifica los sistemas de inestabilidad.
Mencionó eventos recientes como el tornado EF0 en Los Ángeles y trombas marinas en el Lago Llanquihue, aunque destacó la rareza e impacto de un tornado de esta magnitud en un centro urbano.
La Dirección Meteorológica mantuvo activa una alarma por tormentas durante el resto del domingo, advirtiendo sobre el potencial desarrollo de más fenómenos de alta severidad.
Las autoridades continúan trabajando en el catastro de daños y la pronta recuperación de la normalidad en la comuna lacustre, con la prioridad puesta en la seguridad de las personas y la asistencia a quienes perdieron el techo de sus viviendas.







