Playa San Mateo en la mira de la expansión portuaria de Valparaíso: historia, controversia y la voz ciudadana

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La Playa San Mateo, una de las pocas playas que aún persisten en el borde costero de Valparaíso, se ha convertido en un punto central de debate ante los planes de expansión y modernización portuaria de la ciudad.

Un reciente documento de sistematización busca ordenar la información existente sobre este emblemático lugar, revelando una compleja trama de intereses históricos, normativas de uso de suelo y la firme oposición de la ciudadanía ante una eventual intervención.

Los orígenes de la ambiciosa “Ampliación Portuaria”se remontan a inicios del siglo XXI, con planes que buscaban reactivar Valparaíso a través de su declaración como Zona Típica (2001) y Sitio de Patrimonio Mundial (2003) bajo el gobierno de Ricardo Lagos. Ya en 2001, se anunciaban proyectos que incluían la ampliación portuaria, junto con otras iniciativas para modernizar el borde costero.

Así quedaría la Playa San Mateo con la propuesta de expansión portuaria

Tras aproximadamente 25 años de planificación, el objetivo de aumentar la capacidad de carga del puerto y modernizar su borde costero, que no ha recibido grandes intervenciones desde 1925, persiste.

Un hito reciente en esta planificación es el “Acuerdo Por Valparaíso”, firmado el 23 de octubre de 2023 por el Presidente Gabriel Boric, el ex Alcalde Jorge Sharp, el Gobernador Regional Rodrigo Mundaca y el representante de la Empresa Portuaria de Valparaíso (EPV).

Este acuerdo establece los lineamientos para impulsar la ampliación portuaria de Valparaíso, y en su página 2, bajo el subtítulo “Tercero: Propuesta de Ampliación”, se menciona específicamente el interés en habilitar una nueva área de acopio de contenedores y otras cargas en la zona de San Mateo.

El acuerdo también contempla un “Borde Costero Integrado”, cuyo plan estratégico se desarrollaría a partir de las conclusiones de “Valparaíso Dialoga”, el Plan de Desarrollo Comunal 2019-2030 y las orientaciones de la Estrategia Regional de Desarrollo.

Este plan buscaría la recuperación y desarrollo del sector costero desde el Mirador Viento Sur hasta el Paseo Juan de Saavedra, incluyendo la creación de un nuevo balneario que reemplace la intervención en San Mateo.

Sin embargo, el documento cuestiona la falta de información sobre cómo se concretaría esta compensación y si se busca un diálogo real con la ciudadanía.

La situación de la Playa San Mateo también se analiza desde su uso de suelo y normativa vigente.

Tanto el Plan Regulador Metropolitano de Valparaíso (PREMVAL) de 2013 como el Plan Comunal Regulador (PCR) de administración Municipal son claros al señalar que playa San Mateo no corresponde a un suelo de uso industrial.

El PCR incluso la considera una Zona A2, de conservación ambiental costera, desde 1984. A pesar de esto, el documento plantea la interrogante de por qué se prioriza San Mateo para la expansión portuaria en lugar de los terrenos de ASMAR.

Además, se destaca que actualmente la Playa San Mateo no presenta concesión alguna y no tiene relación con la Empresa Portuaria de Valparaíso (EPV).

La historia de Playa San Mateo se remonta al siglo XVII, cuando los terrenos aledaños eran utilizados para la plantación de habas, dando origen al nombre del sector como “Las Habas”.

Durante el siglo XIX, con el auge de la actividad portuaria, la zona experimentó una transformación industrial. En 1845, se concedió terreno para la construcción de astilleros en lo que hoy se conoce como «Punta Duprat», marcando el inicio de los primeros astilleros en una concesión de playa.

El sector también albergó los Astilleros Duprat, los Hornos de la Fundición Waddington y, desde 1872, fue utilizada como bodega para los barriles de aceite de ballena de la Compañía Chilena de Balleneros.

Durante la Guerra del Salitre (1879-1883), se construyó el Fuerte Esmeralda (1879) en Punta Duprat como una batería militar, siendo declarado Monumento Arqueológico en 1938.

A finales del siglo XIX, se construyó el camino que bordea la costa hacia la Aduana Regional, transformando aún más el sector. A mediados del siglo XX, Playa San Mateo se popularizó como balneario, siendo una de las tres playas que aún existen en la bahía.

En 1973, la Armada tomó posesión de los astilleros, que pasaron a llamarse ASMAR.

La riqueza patrimonial de la zona no se limita a su historia industrial y militar.

El Fuerte Esmeralda es reconocido como Monumento Arqueológico. Además, existe un rico patrimonio cultural subacuático (PCS) protegido por decreto.

Desde la perspectiva de su arquitectura, paisaje y barrio, Playa San Mateo se considera parte de un paisaje cultural propio del barrio patrimonial de Playa Ancha, con una vinculación vertical desde el mar hacia el cerro.

Ante los planes de expansión, ha surgido un activo “Movimiento ciudadano por la recuperación de la Playa San Mateo”. Su objetivo principal es la **protección y conservación de la Playa San Mateo como maritorio urbano.

Entre sus puntos de acción se encuentran la exigencia de una participación ciudadana vinculante en la Evaluación de Impacto Ambiental (EIA), la demanda de limpieza, mantención y señalización de la playa como balneario, la solicitud de su declaratoria como balneario y la promoción de su turismo.

El movimiento también busca generar conciencia sobre el acuerdo de biodiversidad marina firmado por el Presidente Boric y solicita la concesión marítima a la Gobernación Marítima.

Realizan reuniones informativas y de organización en diversas plazas de Valparaíso.

Playa San Mateo se encuentra en una encrucijada. Los planes de expansión portuaria, impulsados por el “Acuerdo Por Valparaíso”, chocan con su designación actual como zona de conservación ambiental, su rica historia y patrimonio, y la firme oposición de la ciudadanía que busca su preservación como un espacio público y natural.

El debate sobre el futuro de Playa San Mateo continúa abierto, marcando una tensión entre el desarrollo portuario y la protección del patrimonio y el borde costero de Valparaíso.