Durante el asedio de Sarajevo entre 1992 y 1996, un grupo de extranjeros, principalmente italianos vinculados con la extrema derecha, participó en lo que se conoció como «Safaris Humanos»: viajes pagos para actuar como francotiradores, disparando a civiles desarmados.
Este macabro espectáculo de violencia ha salido a la luz nuevamente por una investigación abierta en octubre de 2025 por la Fiscalía de Milán, que indaga homicidios voluntarios con agravantes de crueldad.
Un Contexto de Terror y Violencia
El asedio de Sarajevo fue el más largo de la historia moderna, con 1.425 días de bloqueo por milicias serbobosnias que causaron más de 11.000 muertes civiles, muchas por francotiradores apostados en las colinas que rodeaban la ciudad.
La «Avenida de los Francotiradores» se hizo tristemente famosa como zona donde peatones eran blanco fácil. Los «safaris humanos» permitían que extranjeros se unieran a estas fuerzas para disparar impunemente contra mujeres, niños y hombres en la vida cotidiana, transformando la guerra en una cruel cacería.

Funcionamiento y Participantes
Los francotiradores turistas tomaban vuelos desde Trieste a Belgrado y luego eran trasladados a Pale, violando zonas de exclusión aérea de la ONU. Equipados con rifles de caza y ropa civil, disparaban los fines de semana contra civiles en Sarajevo desde las colinas.
Cada viaje costaba entre 80.000 y 100.000 euros, y los precios variaban según la víctima: niños, adultos, mujeres embarazadas o soldados tenían tarifas diferentes.
Principalmente italianos, al menos cinco fueron identificados en 1993 y se estima que un centenar participó. Entre ellos figuraban ciudadanos comunes, cercanos a grupos neofascistas, como un dueño de clínica estética en Milán.
Testimonios y Evidencias
El documental Sarajevo Safari (2022) y reportajes de Al Jazeera Balkans (2023) revivieron esta historia con testimonios impactantes. Un prisionero serbio interrogado en 1993 nombró a italianos pagos para disparar, testimonios de un bombero de la ONU confirmaron «turistas francotiradores», y fotos revelaron a escritores y líderes serbios implicados. Informes de inteligencia italiana incluso confirmaron y lograron frenar la operación en 1994.

Investigación Italiana y Perspectivas
La Fiscalía de Milán inició la pesquisa tras una denuncia del periodista Ezio Gavazzeni, con el respaldo de la exalcaldesa de Sarajevo Benjamina Karić. Dirigida por el fiscal Alessandro Gobbis, la investigación avanza para citar a testigos clave y acceder a archivos clasificados. Bosnia archivó su propia pesquisa por dificultades y Serbia niega los hechos, pero la colaboración del consulado bosnio en Milán impulsa la causa.
Aunque no hay arrestos aún, la presión pública aumenta la esperanza de que se haga justicia.
Impacto y Memoria
Estos delitos evidencian cómo la guerra se deshumanizó, convirtiendo el sufrimiento en un espectáculo para unos pocos. Las víctimas, civiles inocentes expuestos a un terror cruel y selectivo, sufrieron además la carga psicológica de ser blanco de una ideología racista. Esta investigación podría significar un paso crucial para reconocer y reparar ese daño.







