Durante un tenso punto de prensa en la Cámara de Diputados, el diputado republicano Cristián Araya intentaba aclarar su relación con Sergio Yáber, conservador suspendido y vinculado a investigaciones por lavado de dinero, cuando fue interrumpido por el diputado socialista Daniel Manouchehri, quien le lanzó un billete de $10.000 pesos al suelo frente a las cámaras.
Este hecho ocurrió mientras Araya explicaba su encuentro en octubre de 2025 con Yáber durante su campaña de reelección y negaba haber recibido dinero, desatando una fuerte polémica en el hemiciclo.
Las investigaciones revelan que Sergio Yáber, en conversaciones interceptadas por Carabineros, afirmó haber entregado $1,7 millones a Araya, aunque el diputado republicano ha negado haber recibido dicho dinero.
Además, dichos diálogos sugieren que Araya habría colaborado con Yáber para armar información contra el diputado Manouchehri, quien lideró una acusación constitucional contra el exjuez Antonio Ulloa, apoyado por Yáber.
Este vínculo ha generado acusaciones de tráfico de influencias y operaciones para influir en decisiones judiciales y políticas.
Araya argumentó que su reunión con Yáber fue por campaña política y negó cualquier compensación económica, señalando que solo compartió notas públicas sobre Manouchehri sin mayor análisis, buscando despejar las teorías conspirativas.
Por su parte, Manouchehri denunció que las vinculaciones entre Araya y Yáber parecían formar parte de redes de poder que buscan proteger intereses cuestionados, y su gesto simbólico con el billete de $10 mil apuntó a evidenciar esas supuestas irregularidades.
El episodio ha tensionado aún más el ambiente político, con llamados a esclarecer los hechos e investigaciones oficiales en curso para determinar responsabilidades y posibles delitos relacionados con tráfico de influencias y lavado de dinero en esta trama política que involucra a parlamentarios y actores judiciales.
Este incidente marca un punto álgido en la discusión sobre transparencia y ética en la política chilena, con el Diputado Araya en el centro de la polémica por supuestas coordinaciones y financiamientos irregulares, y la reacción directa del diputado Manouchehri subrayando el rechazo a esas prácticas en el Congreso.







